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Servicio de picaje: ¿contratarlo o hacerlo tu mismo?

El picaje, ponchado o digitalizado es primer paso importante del proceso de bordado.

Algunos picajes consisten en simples textos que se hacen fácilmente con la ayuda de los alfabetos que todos los programas de picaje incluyen. Pero muchos otros son complejos diseños que proceden del trabajo de diseñadores gráficos.

Un emprendedor medio con unos conocimientos básicos de uso del ordenador puede aprender fácilmente a realizar los textos. Sin embargo, los conocimientos necesarios para transformar diseños gráficos en bordados no son tan sencillos.

La primera cuestión que se plantean los bordadores que empiezan es si deben o no aprender a hacer sus propios picajes o si deben contratar este trabajo a un proveedor externo. Para ayudar a contestar esta cuestión, primero vamos a cuantificar el proceso del picaje y luego exploraremos qué opciones disponibles se presentan.

Picar diseños de alta calidad que rueden con fluidez en la máquina de bordar es todo un arte. Se adquiere con formación, práctica y el conocimiento de los fundamentos del diseño gráfico. La mejor forma de valorar un picador profesional es conocer sus “horas de vuelo” en base a los años de oficio que tenga.

A pesar de que la tecnología actual ofrece algunos automatismos como los programas de auto-vectorizados y los auto-picajes, su uso está limitado a determinados casos. Sin duda hacen rápidamente el trabajo cuando se trata de formas geométricas simples, pero fracasan en cuanto se trata de las formas irregulares de cualquier diseño gráfico. Podría decirse que son sólo útiles en manos de un diseñador-picador con una formación media-alta, que puede aprovecharlas para procesar mucho rápidamente determinadas zonas, donde su experiencia le dice que le va a aportar una solución correcta.

Ahora que hemos cuantificado el proceso, vamos a ver los demás condicionantes.

  1. En un emprendimiento de negocio en el que el bordador tiene escasa o nula experiencia, el picaje personalizado es recomendable externalizarlo. Como tantas otras cosas, cuando se empieza hay muchas cosas que aprender. Externalizar el picaje ahorrará mucho tiempo, garantiza una buena calidad y aumenta la rentabilidad del nuevo negocio de bordado. El resultado final del bordado va a depender del diseño, la calidad del hilo, el estado de la máquina y la habilidad del operario que la maneja. Al ponerse en manos del un picador con experiencia, puedes aprender mas deprisa esos factores y alcanzar rápidamente una buena productividad. Para bordadores noveles es también aconsejable comprar maquinaria nueva en lugar de usada, siempre que el presupuesto lo permita. La maquinaria nueva despeja variables que garantizan una alta productividad, reduciendo los riesgos.
  2. Para una empresa que ya tiene experiencia en el bordado, la decisión sobre si hacer sus propios picajes o subcontratarlos puede tomarse teniendo en cuenta las siguientes consideraciones:
  • Volumen de diseños: un picador con experiencia puede producir aproximadamente de 1 a 2 diseños de tamaño bolsillo por hora, dependiendo del tamaño o, mas importante aún, de la complejidad del diseño. Es podrían llegar a ser de 8 a 16 diseños por día. En cambio, uno picador novato puede que haga entre 1 y 3 de esos diseños por día. Mira la demanda que tienes y opta por la opción que veas más rentable para tu negocio. Si trabajas sólo, ten en cuenta que picar no es lo único que tienes que hacer, así que piensa también en cuánto tiempo tienes libre para dedicarlo a esta tarea.
  • Tipo y tamaño de los pedidos: un negocio de bordados que procesa muchos pedidos de pequeñas cantidades consume muchos picajes. Los pedidos que varían el tejido o la aplicación de los diseños pueden requerir mucha edición (modificaciones) para conseguir el resultado óptimo en cada trabajo. Las tiendas que ofrecen principalmente personalización, consumen pocos diseños hechos a propósito, porque suelen recurrir a los catálogos de bordados, con miles de picajes ya hechos y listos para bordar. En los casos de los bordadores que hacen producciones más grandes, la necesidad de picajes disminuye.
  • Tipos de clientes: mientras que algunos clientes permiten mucha holgura en el bordado, hay otros que son más detallistas sobre los detalles de diseño. Para complacer esos clientes, es necesario disponer de un picaje en casa, o los retoques alargarán el proceso de forma interminable.
  • Nivel de control: cada negocio de bordados tiene un estilo de gestión diferente y diferentes niveles de exigencia. Los más tolerantes seguramente preferirán contratar el picaje, mientras que los que les gusta más tenerlo todo bajo control deberían hacerlo en su negocio.
  • Habilidades gráficas: el picaje requiere un cierto carácter y unas ciertas habilidades en diseño gráfico asistido por ordenador para tener éxito.

Conclusión: cualquier negocio de bordado se beneficiará de disponer picadores profesionales que deslumbren a sus clientes, al tiempo que aportan el beneficio de producir diseños que rueden bien en las máquinas. Tanto si optas por contratarlo o no, no te quepa duda de que disponer de un buen picador, rápido y fiable en su trabajo, te aportará resultados muy beneficiosos para tu negocio.

En Brildor te ofrecemos todas las posibilidades que te hemos expuesto:

Si lo prefieres, puedes contactarnos para que te ayudemos a resolver cualquier duda.

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